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Los atentados contra el Club del Trueque

Written by TRUEKENET
septiembre 17th, 2010

Hoy vamos a poner un revelador artículo que denuncia el mayor ataque contra la economía alternativa en nuestros tiempos modernos. Nos referimos al sabotaje que sufrió la famosa Red Global de Trueque de Argentina, que llegó a tener ¡cinco millones de usuarios!

El artículo lo leí en una magnífica web argentina llamada Autosuficiencia Económica. Os pongo el enlace directo al artículo: http://www.autosuficiencia.com.ar/shop/detallenot.asp?notid=113, aunque os lo vamos a pegar también abajo.

Merece la pena leerlo:


Los atentados contra el Club del Trueque

El fondo ideológico que subyace al sabotaje que sufrió el sistema es la inevitable confrontación entre dos modos de ver el mundo: El del trueque, amigable con el medioambiente y con todos los actores sociales y el de los que han tomado al planeta como rehén.

Durante el terrible terremoto de Kobe la ayuda del gobierno quedó bloqueada durante unos días debido a que los recursos estaban demasiado centralizados. Cuando finalmente llegó el auxilio, las autoridades se encontraron con que algunas organizaciones de la propia comunidad habían hecho ya una importante contribución. Con el fin de estar mejor preparados para enfrentar desastres que dejan aisladas a las poblaciones, algunos investigadores japoneses se interesaron por la experiencia descentralizada y autogestiva de la Red Global de Trueque. Unos años más tarde a fines del 2001, los argentinos tuvimos otra clase de catástrofe, el derrumbe del sistema bancario. En esa ocasión, la Red Global de Trueque (RGT) demostró su potencial para ofrecer a la sociedad una rápida respuesta ante una crisis.

La RGT no sólo brindó soluciones a una población sin dinero y con escasos medios de subsistencia, sino que generó un contexto de intercambio para que productores rurales pudieran levantar sus cosechas canjeando parte de ella por mano de obra y sirvió de apoyo a muchos municipios colapsados por la demanda social. En este sentido tanto la opinión publica como la de observadores internacionales coincide en que el estallido social hubiese sido más violento de no haber existido la Red. Un caso dramático fue el de los cartoneros de Quilmes que quedaron sin compradores de material reciclado durante “el corralito” a fines del 2001. Respondiendo a un angustioso llamamiento del intendente, la Red incorporó a más de quinientas familias de cartoneros al sistema de trueque y se pudo superar el trance.

El gobierno desbordado por la catástrofe social también solicitó la ayuda del Trueque que solidariamente abrió sus puertas a una población que se quedaba sin trabajo y sin comida. La organización participó de los comités de crisis y fue generosa, pero a costa de exponerse a las demandas de una sociedad indigente. Durante aquellos sombríos meses, el trueque fue el sustento y refugio para muchos desposeídos y hambrientos. Se fue masificando hasta hacerse incontrolable. En muchos clubes, se produjo desabastecimiento de los productos básicos como harina, aceite, azúcar o verduras.

Uno de cada siete habitantes encontró en este mercado complementario un medio de vida digno y una esperanza en un país que se debatía en la peor crisis de su historia. Según una encuesta de Gallup, publicada en abril de 2002, más del 60% de la población realizaba o pensaba realizar trueque en los siguientes tres meses.

Fue un aporte impresionante a muchos argentinos en forma directa o indirecta, por el que la Red nunca esperó ni pidió retribución. Sin embargo, ocurrió lo inimaginable. Cuando amainó la tempestad y se empezaron a implementar los subsidios asistenciales, como el plan para jefes de familia, La Red Global de Trueque comenzó a ensombrecerse. Algunos medios de prensa que en medio de los saqueos y cacerolazos habían sido elogiosos con el trueque se volvieron de pronto esquivos y críticos. Por otra parte, se orquestó una maniobra de falsificación de los bonos de descuento de la RGT con el único fin de desacreditar y poner en crisis al sistema de trueque. Esta maniobra fue realizada en forma artera e indiscriminada, alcanzando en algunas zonas al 90% de los bonos. Algunos falsificadores llegaron a imprimir con el mismo papel de seguridad que se utiliza para confeccionar en la actualidad los documentos nacionales de identidad y los cheques bancarios, el mismo que se empleaba para los vales de trueque, el papel Witcel autocheck. Tiene una filigrana con un obelisco que se puede ver a trasluz. Se trató de una acción sincronizada que requirió de la coordinación de decenas de imprentas para producir cientos de millones de bonos en pocas semanas. Quienes la urdieron disponían de suficiente dinero, si se tiene en cuenta las importantes sumas que se le ofrecían a las imprentas. Luego, esos bonos eran vendidos a inescrupulosos por monedas, lo que habla a las claras de que el fin no era lucrar sino crear caos en la Red. Los reducidores también interceptaban a los prosumidores para tentarlos con pilas de vales falsos y de este modo la contaminación se dispersó por todo el territorio nacional.

La dirigencia de la Red Global de Trueque denunció los ilícitos ante la Justicia y la policía Federal detuvo a decenas de personas calculándose en más de 50 las imprentas implicadas en la falsificación. Salió en todos los medios porque los delincuentes también falsificaban patacones, Lecop y otras monedas. Existen varias causas abiertas contra falsificadores en distintos puntos del país. La organización pidió ayuda a las autoridades aportando datos, pero los investigadores parecen estar más interesados en deambular entre las bizarras internas de los clubes de trueque, en vez de desentrañar la urdimbre y la cadena de complicidad entre promotores, falsificadores y pasadores.

Cada día se hace más obvio que además de querer acabar con la experiencia de autogestión económica ciudadana más importante del mundo, se busca amedrentarla y desprestigiarla de tal modo que ya nadie quiera volver a hacer un intento semejante. Como en la novela de Orwell 1984, el Hermano Grande no sólo destruye físicamente a quienes tienen una idea distinta al pensamiento hegemónico, sino que pretende además que la idea nunca haya sido concebida. Esto se desprende de los esfuerzos que están haciendo algunos teóricos, distanciados de la práctica, para rescribir la crónica y fundamentos de esta gesta, reinterpretándola a su antojo y por la metodología empleada en las intrusiones en la sede central de la organización para robar documentación histórica.

Es bien conocida la campaña que desde hace años viene realizando la consultora de Organismos Internacionales Heloisa Primavera para quebrar el movimiento de trueque en la Argentina. Dentro de nuestras fronteras, ha hostigado y desprestigiado incansablemente a la Red Global de Trueque, algo que no la inhibe de presentarse como integrante de la misma cuando viaja al exterior. También se arroga la representación de la Red del Trueque Solidario, una organización en la que sembró odio y divisionismos llevándola casi a la desaparición. Más allá de su rol de comentarista de difícil lectura y su habilidad para arrimarse al grupo fundador, es poco el aporte que ha hecho esta brasileña a la teoría y a la práctica del trueque. Gattopardista y despechada, tuvo su máximo momento de gloria cuando un conocido matutino porteño publicó “su verdad” maniqueísta sobre las dos grandes redes de intercambio del país, una versión de la teoría de los dos demonios aplicada al trueque.

Asimismo es particularmente sugestiva la desopilante campaña de desprestigio de la RGT lanzada por Radio 10 y Canal 9, conocidos medios mercenarios propiedad de Daniel Hadad (mayo, junio y julio de 2002). Estos difamaron a los fundadores de la RGT con el anuncio de su fuga del país, cuando en realidad habían viajado al exterior a inaugurar un club de trueque en Barcelona y a dar una conferencia en Paris, en la Casa de la América Latina. En Europa los fundadores también tuvieron oportunidad de denunciar el sabotaje sufrido por la red ante Amnesty International, France Liberté y otras organizaciones de derechos humanos, economía social, sindicatos, universidades. Este viaje había sido anunciado a la prensa con anterioridad. Algo que no ignoraban los noteros de Hadad y algunos voceros de la Red del Trueque Solidario, quienes continuaron sosteniendo la versión de la fuga, a pesar de los artículos publicados en Liberation, Le Nouvel Observateur, Le Monde, El Periódico de Cataluña, El País, La Vanguardia, el diario de Murcia, La Nación, etc. Medios que dieron amplia cobertura a la gira. En Paris la señora Dannielle Mitterand, viuda del ex-presidente francés recibió a los fundadores de la RGT y escribió una carta abierta a los legisladores argentinos pidiendo una pronta sanción de la ley del trueque.

Investigadores de universidades renombradas como Harvard, Cambridge, Oxford y Yale para citar algunas, viajaron a la Argentina para conocer de cerca la experiencia del trueque. Es permanente la visita de periodistas, estudiantes y economistas de Inglaterra, Estados Unidos, Japón, Francia, Alemania, Suecia, Italia, España, Noruega, Suecia, Austria y Corea entre otros. En el exterior se está organizando un movimiento de apoyo y solidaridad con la Red Global de Trueque para que la opinión pública y las organizaciones de economía social y derechos humanos conozcan la persecución política que está sufriendo.

El 3 de septiembre de 2002 frente al Ministerio de Trabajo, Rubén Ravera, Carlos De Sanzo y Horacio Covas, los creadores de la Red Global, denunciaron un complot para destruir este sistema económico. Según ellos, estos ataques despiadados buscaban el desprestigio mismo del modelo y la fractura de la confianza colectiva, el pilar que lo sostiene. También se dejaron asentadas denuncias y se reiteraron los pedidos al Congreso y el Senado para impulsar una Ley del Trueque que asegurara garantías jurídicas para la actividad.

Ya en vísperas de las elecciones de 1996, la RGT tuvo las primeras falsificaciones y la manipulación por parte de punteros políticos de los clubes de trueque para hacer campaña. Esto obligó al primer cambio de créditos. Hoy el panorama es semejante. El club del trueque puede haber aparecido como una amenaza al pensamiento único y una posible competencia política. El propio FMI había exigido la desaparición de los vales de trueque junto con las cuasimonedas y según un artículo aparecido el 27 de noviembre de 2002 en un diario Gara del País Vasco, un senador norteamericano declaró que el sistema de trueque podría ser considerado terrorismo económico. También hubo un reclamo desde sectores del comercio para que se terminara con los clubes de trueque. Esta hostilidad y la intención de criminalizar al club del trueque se reflejan claramente en el descabellado intento de Canal 9 de relacionar a la RGT con las desaparecidas Brigadas Rojas simplemente porque Toni Negri elogió esta iniciativa calificándola de “contrapoder”.

Estas chicanas arrogantes están en sintonía con la intolerancia de quienes tratan de imponer a sangre y fuego en nuestros países un modelo económico que deja a pueblos enteros sumidos en la ruina y la desesperación. Es lógico que se sientan molestos frente una alternativa pacífica y popular que pone al descubierto la insensibilidad social e incompetencia de los tecnócratas. Es predecible el escozor ya que la experiencia del trueque en la argentina es la demostración viviente de que se puede vivir con lo nuestro, sin el fatalismo impotente de la alternancia de la parálisis económica y la inflación infame. Es inevitable que se sientan incómodos porque con el trabajo y la creatividad de la gente común se ha podido crear bienestar y hacer frente a la peor de las crisis. Pero, por sobre todo, lo que más los preocupa, es que la experiencia del trueque en la Argentina demuestra rotundamente que es posible vivir sin usura, sin especulación financiera y sin dinero. Este es el fondo ideológico que subyace a los atentados contra el trueque. Es la consecuencia de la inevitable confrontación entre dos modos de ver el mundo: El del trueque, amigable con el medioambiente y con todos los actores sociales y el de los que han tomado al planeta como rehén.

Afortunadamente, contra Truekenet no podrán hacer lo mismo, ya que es imposible falsificar nuestros créditos, ¡porque son virtuales! jejeje ;D

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2 Responses to “Los atentados contra el Club del Trueque”

  1. Isabel dice:

    Gracias por vuestro post. Les estoy agradecida por postearlo. no te quisiera molestar pero me gustaria tener en claro como solicitarte más profundidad acerca del tema de este blog. De nuevo muchísimas gracias!

  2. TRUEKENET dice:

    Gracias a ti por tu comentario. Puedes encontrar toda la información que desees en internet, usando algún buscador como Google, o puedes ponerte en contacto con los creadores de la Red Global de Trueque y preguntarles a ellos directamente. Tienes un enlace a su web en la columna de la izquierda.
    Un saludo.

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