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Repaso a la historia del trueque

Written by TRUEKENET
octubre 29th, 2011

HISTORIA DEL TRUEQUE:

La primera condición para que exista intercambio de bienes es la capacidad de producir excedente. El excedente es una parte de la producción que no se necesita consumir y que, por tanto, puede intercambiarse por otra cosa.

Las primeras formas de comercio entre los hombres consistieron justamente en el intercambio de productos mano a mano: lo que uno tenía y no necesitaba se cambiaba por lo que el otro tenía y le sobraba. Esa forma de intercambio se denomina trueque.

El trueque directo se mantuvo por mucho tiempo, aun en sociedades sedentarias: un jarrón de vino por una bolsita de trigo, pieles de abrigo por un arma de caza, lana de oveja por pescados…

¿Por qué se abandonó el trueque? El desarrollo de nuevos bienes de consumo y el crecimiento de la actividad comercial demostró que este sistema era poco práctico: en primer lugar porque no siempre el otro necesitaba aquello de lo que uno disponía. Por ejemplo, si un artesano de sandalias quería comprar pan, siempre debía encontrar un panadero que necesitara sandalias, o averiguar qué necesitaba el panadero y conseguirlo con su producción de sandalias para después ofrecérselo en trueque.

En segundo lugar, también era un problema determinar cuál era el valor exacto de los productos a intercambiar: ¿Cuánta lana por un jarrón de vino? ¿De qué tamaño debía ser el jarrón? ¿Una vaca valía lo mismo que un camello?

Para resolver estos primeros problemas los hombres buscaron un producto de referencia: los valores de todas las mercaderías se establecerían en base a ese producto. Esa referencia es el primer paso en la historia de la moneda.

Una moneda es, de hecho, un elemento intermedio que sirve para facilitar los intercambios. Si todas las personas establecían el valor de sus productos sobre la base de la misma mercancía, el intercambio era mucho más simple. Los primeros bienes de referencia fueron el trigo o el ganado. Entonces, era posible establecer el precio de los diferentes productos: por ejemplo, obtener una vaca a cambio de una cantidad establecida de cereales. En realidad, seguía siendo trueque, pero indirecto y más cómodo.

Estos primeros bienes de referencia reunían dos características principales: eran aceptados por la mayoría de los hombres y eran sumamente útiles. Sin embargo, pronto surgió un nuevo problema: El bien de referencia debía ser divisible, debía poder fragmentarse para intercambios menores, cotidianos, por objetos de menor valor. Además, debía simplificarse también su traslado, su cuidado y su almacenamiento.

Así, los objetos que funcionaban como bienes de intercambio fueron haciéndose más pequeños y fácilmente manipulables: collares hechos con caracoles o caparazones, barbas de ballena, cocos, bolsitas con sal, etc.

Hacia el año 3000 a.C, en la Mesopotamia asiática, asirios y babilónicos comenzaron a utilizar como bienes intermedios para los intercambios barras de oro y plata. También se utilizaban otros metales, como el cobre, el bronce o el hierro. Sin embargo, se preferían los dos primeros (oro y plata) ya que tenían algunas ventajas sobre los otros: en primer lugar su escasez, lo que los hacía valiosos, y en segundo lugar su incorruptibilidad. Esto último se refiere tanto a que es difícil falsificarlos como a que pueden almacenarse mucho tiempo sin echarse a perder (al contrario del hierro que se oxida).

El desarrollo de las actividades comerciales, sobre todo a través del imperio romano, extendió la utilización de monedas metálicas. Desde entonces son los Estados los que monopolizan la acuñación (fabricación de dinero). Además, las monedas solían tener un sello grabado: la figura de algún dios, la representación de un emperador o algún otro símbolo. Estos sellos garantizaban la pureza y el peso del material con que la moneda había sido acuñada.

EL TRUEQUE HOY DÍA:

Actualmente el trueque está resurgiendo a nivel mundial, sobre todo a raíz de la profunda crisis económica en la que estamos inmersos.

Con el trueque es muy difícil que haya grandes diferencias entre ricos y pobres. Esta teoría la defiende Heidemarie Schwermer, psicóloga y socióloga que no usa dinero desde hace siete años. Repartió todas sus pertenencias y todo lo que necesita lo obtiene por intercambio: comida, cortarse el pelo, ropa… Ella confiesa que es «más feliz como mujer y me siento más libre ahora que vivo sin dinero porque tengo lo que quiero».

Aparte del trueque directo, el “de toda la vida” (es decir, el intercambio de un bien o servicio por otro), los sistemas de trueque se han ido perfeccionando y adaptándose a los nuevos tiempos. Uno de estos ejemplos es la proliferación de los bancos del tiempo, que son redes de intercambio de servicios en los que la hora actúa como moneda.

También han surgido redes de trueque en las que se utilizan monedas sociales o complementarias impresas para flexibilizar el trueque y poder así intercambiar cómodamente bienes además de servicios. Tal es el caso de la Red Global de Trueque argentina que llegó a tener más de ¡seis millones de usuarios! Imprimen unos vales de intercambio llamados “créditos”.

Los sistemas de comercio e intercambio local, generalmente conocidos como LETS (del inglés “Local Exchange Trading Systems”) son los más avanzados y funcionales. Permiten a las organizaciones y la gente de una localidad comerciar entre ellos sin la necesidad de una moneda impresa. Pueden ser clasificados como sistemas de crédito mutuo.

El valor de cada transacción es negociado entre el comprador y el vendedor usando una moneda virtual. Generalmente se le da a la “moneda” un valor equivalente a la moneda nacional para orientar a los miembros a la hora de ponerle precio a sus bienes y servicios. Los detalles de las transacciones son registrados de forma centralizada, a mano o mediante programas de ordenador.

Como por todos es sabido, las formas de comunicación han ido evolucionado constantemente y con ellas la forma de relacionarse. Con el nacimiento de Internet, el trueque no podía quedarse atrás, hasta llegar al “e-Trueque”. El e-Trueque facilita la labor de búsqueda y localización de los mejores candidatos para realizar el trueque gracias a la globalización que supone Internet. Actualmente en la red existen plataformas que facilitan el contacto gratuito entre empresas o particulares que desean intercambiar sus productos o servicios, como es el caso del portal trueke.net.

TRUEKENET

Truekenet en sí misma podría considerarse un LETS elevado a escala planetaria, cuya unidad de intercambio son los “créditos”. Surge con la intención de fomentar el trueque como forma alternativa de comercio. Su objetivo es favorecer el intercambio de bienes y servicios sin la intermediación de dinero, utilizando la red Internet como medio principal.

Pretende ser una red social de trueque global. Cuanta más gente participe mayor será nuestra contribución a un comercio alternativo más sostenible y ecológico. Un incremento en el mercado de segunda mano posibilita la reutilización de productos a los que ya no damos uso y que otros pueden aprovechar. Igual de importante es potenciar el mercado localista y el intercambio presencial para evitar gastos de paquetería y transporte, que consumen tantos recursos. Aunque Truekenet aspire a ser una red mundial, aboga por los intercambios cercanos en la medida de lo posible.

Y quien no tenga productos que intercambiar, al menos tendrá dos manos y dos pies para trabajar, la cabeza para pensar, la experiencia y los conocimientos para ofrecer a quien los requiera. Todo el mundo tiene algo que ofrecer y que otros necesitan. La red de trueque nos pone en contacto y facilita estos intercambios.

Apostamos por un comercio justo, por una revisión del actual sistema económico, por un mercado en el que los productos se adquieran por su valor auténtico, dejando atrás la especulación y el dinero creado a partir de deuda.

Estamos aquí en www.trueke.net


Filosofía: Ética y Estética de Truekenet

Written by TRUEKENET
febrero 20th, 2011

Cuando ideamos Truekenet teníamos claro que no queríamos hacer un sitio web de estilo “comercial”, ese estilo que está ahora tan de moda con el que muchas webs llegan a parecer puros anuncios publicitarios en sí mismas, pretendiendo que el usuario actúe por instinto y sin pensar. El usuario “debe” encontrarlo todo a golpe de vista sin ni siquiera buscarlo. El diseño de estas webs está pensado al milímetro para enganchar al usuario el mayor tiempo posible y guiarle hacia los propósitos deseados. En estas webs la información suele parecer atractiva, te guía, pero en cuanto te sales del guión intentando encontrar algo concreto nos damos cuenta de su desorden, información entremezclada que dificulta el uso a aquellos que prefieren investigar la web a su manera. Nos negamos a diseñar algo así. Nuestra única intención, como promotores de Truekenet, era la de crear una herramienta útil, flexible y cómoda de utilizar para fomentar el trueque como sistema alternativo de comercio, sin más pretensiones.

Truekenet se desarrolló con una estética que algunos calificaron como “cutre”… ¿Será tal vez que hacen falta bonitos efectos luminosos y un delicado grafismo para hacer trueques? Lo cierto es que pensamos que no hacía falta, que lo único necesario era presentar la información de manera ordenada y simple (con diseño “retro” y colorista en este caso) y que todo lo demás le restaría atención a lo verdaderamente importante. Qué más da que el diseño sea la repera limonera (“¡oh, qué bonitooo el dragón luminoso que escupe fuego y las luces de colorines al estilo discoteca!” jaja) si este un portal de trueque, no la web de un estudio de diseño ni nada semejante. No queríamos desviar la atención de lo realmente esencial: Negociar y realizar TRUEQUES, que es para lo que se ideó Truekenet.

La información está ordenada de manera que se tenga fácil acceso a toda clase de explicaciones y a todas las funciones de Truekenet con sólo buscarlas brevemente; basta con un echar un vistazo, pues todo está a un clic o dos de distancia. Nadie, ningún usuario, tiene problemas para encontrar lo que desea encontrar. El problema aparece cuando uno no quiere buscar nada, sino que espera que le digan dónde y cuándo tiene que pinchar con el ratón, porque a eso le han enseñado. Cuando alguien nos dice “en Truekenet no se encuentra nada” no podemos más que echarnos a reír. ¿Pero tú lo has buscado? ¿Te has parado a pensar un momento qué es lo que quieres encontrar? La respuesta siempre es NO.

Un amigo nos dice un día: “No encontraba cómo escribir un mensaje”. Con seria preocupación le contestamos: “Pero vamos a ver… cuando entras en tu cuenta aparecen tres pestañicas bien visibles de tres colores diferentes, una que dice TRUEQUE (que es la que aparece seleccionada por defecto), otra a la izquierda que dice PERFIL y otra a la derecha que dice RED… Adivina, adivinanza, ¿en cuál de las pestañicas es más probable que estén los mensajes? Si en Trueque no está… ¿tal vez en Perfil o en Red? Ummm, difícil elección, no? Ja ja, bueno… probamos primero en Perfil y vemos ¡oh! que no está, probaremos entonces en Red, que engloba todos los apartados que tienen que ver con la comunicación entre usuarios dentro de la red… y ¡voilà! el primer apartado se llama “MIS MENSAJES”. Con dos clics y 10 segundos de tiempo lo habría encontrado, pero… ¿pero acaso lo buscó? NO, porque tal vez estaba esperando que le saltara encima un emoticón sonriente y con cuernecitos que exclamara “¡Pínchame, pínchame, pínchame para enviar un mensaje!”, jajaja.

También nos dijeron una vez: “No encuentro cómo poner un anuncio”, supongo que esperando asimismo ver un botón verde fosforito en el centro de la página que les llevase al formulario para ofertar artículos. La realidad es que no era tan difícil encontrarlo si uno lo buscaba… Había un acceso directo bajo la lista de las últimas ofertas realizadas y, además, en un sitio bastante lógico, como es dentro del apartado de “Artículos Ofertados” de la sección TRUEQUE (la que aparece por defecto al entrar en la cuenta). No era tan difícil, ¿verdad?

Proponemos un minuto de reflexión para pensar en lo que están haciendo con nosotros; precisamente eso: intentar que no pensemos. La televisión ya lo intentó y lo ha conseguido bastante bien, ahora le toca el turno a la Internet. Portales como Facebook, que son herramientas para la comunicación muy poderosas, para muchos se convierten en un auténtico “vicio”, una manera más de pasar el tiempo sin darle vueltas al coco. En Facebook, por seguir con ese ejemplo, toda la información te sobresalta, no tienes que ir a buscarla, no tienes necesidad de pensar “¿qué es lo que quiero buscar?”. Nos hace gracia cuando alguien nos dice “Truekenet es muy interesante, pero es que no he tenido tiempo de anunciar mis cosas”, cuando luego sabemos que esa persona se ha tirado tres horas seguidas metido/a en alguna que otra red social de este estilo y no para hablar de filosofía precisamente, jeje. En fin, cada uno/a que haga con su tiempo lo que quiera, pero que no nos vengan a decir que no tienen diez minutos para aprender a usar Truekenet y anunciar sus ofertas porque… no cuela. Si lo quieres usar, lo usas, y si no… pues no lo uses y tan amigos. Usar Truekenet es sencillo, sólo “hay que ponerse”, esa es la verdad.

Otra cosa que en un principio nos negamos a colocar es el típico listado con los últimos artículos con sus foticos y su descripción. Lo tienen todas las webs de trueque o compra-venta en la página principal precisamente para fomentar la curiosidad y el ansia consumista sin cuestionarte nada más. En lugar de pensar “a ver, ¿qué es lo que necesito?”, la intención es “a ver si encuentro algo que me interese…” o “a ver qué es lo último que han puesto”. Bueno, está bien la curiosidad sana y a veces uno no cae en la cuenta de buscar artículos que están en Truekenet (u otras webs) y que no sabía que podían estar. Pero de ahí a que sea “imprescindible” colocar esa lista en primera plana, en lugar de información importante sobre el funcionamiento de la red… No, para nosotros no es tan importante.

No obstante, Truekenet tiene mucho que mejorar y somos conscientes de que el objetivo es convertir el trueque en algo atractivo para el todo el público, intentando ponéroslo fácil, con las menores trabas posibles; pero no queremos contribuir a “malcriaros” como hacen otros portales con intereses económicos y manipuladores. Deseamos el éxito de Truekenet, que la gente use esta herramienta, que disfrute haciendo trueques, que lo vea sencillo y cómodo; sin embargo, el principal objetivo de Truekenet es crear conciencia, otra manera de ver la economía, y para ello no hay más remedio que pararse a pensar un rato. No queremos que hagáis lo que nosotros decimos sin más, no queremos que os registréis en masa y que pongáis miles de ofertas y hagáis montones de trueques si antes no os habéis parado a pensar por qué lo hacéis.

Por eso empezamos con un diseño cutre, por eso trabajamos así, abiertamente, con sinceridad y cercanía, porque no somos máquinas, sino ciudadanos como vosotros/as , como tú que estás leyendo esto. El éxito de Truekenet está garantizado precisamente por eso, porque se creó desde unos férreos valores y no con el objetivo de hacer dinero ni acumular poder. Precisamente por eso somos más de confianza que cualquier multinacional con sus webs súper-profesionales y súper-comerciales que lo único que pretenden (y lo consiguen) es engancharte para que consumas sus productos y después… vete a reclamar si algo no va bien, que ya verás tú el caso que te hacen… jeje.

Otra cosa: La publicidad en Truekenet está seleccionada y delimitada. Sabemos que puede molestar un poco, pero es nuestra única fuente de ingresos monetarios (en euros). Para el mantenimiento del sitio no cobramos dinero de ninguna otra manera (aunque sí créditos para usarlos como cualquier otro truekero). Al menos estamos contribuyendo a difundir otras webs que podrían ser de interés al usuario de Truekenet, lo mismo que hacen otros con nosotros. Lo que no haremos nunca será colocar publicidad contraria a la filosofía de la red ni entremezclarla entre las funciones del portal para confundir a drede como hacen en otros sitios.

Tenemos medios muy limitados, por el momento (luego quién sabe) no podemos contratar a los mejores diseñadores gráficos ni podemos hacer grandes campañas publicitarias, pero lo que es seguro es que detrás de Truekenet siempre habrá gente comprometida y con principios que lucharán por que salga adelante y por que no se desvirtúe, no hay mejor garantía que esa. Acabamos de empezar y ya hemos sufrido plagio y sabotaje, nos han querido boicotear, oportunistas sin escrúpulos que sólo desean su propio beneficio… (algún día explicaremos lo que pasó). Pero nada de eso nos importa mientras se fomente el trueque; en realidad, nos hacen un favor. Nos alegramos de que nos copien y nos saboteen con su enfermiza mentalidad competitiva, porque el hecho de que se empiece a ver al trueque como una gran idea que explotar es, en realidad, muy buena señal. Aunque algunos quieran sacar tajada de la nada, al final ganará el trueque y ganaremos todos.

También comprendemos que para algunos al principio el uso de los créditos como moneda virtual pueda provocar cierta desconfianza, “¿cómo sé que mantendrán su valor?”, “¿quién me garantiza que Truekenet no vaya a desaparecer un día de estos?”. Evidentemente, tomamos y seguiremos tomando todas las medidas necesarias para garantizar el buen funcionamiento de este sistema, que iremos perfeccionando sobre la marcha. Estamos regalando pequeñas cantidades de créditos para que los truekeros se vayan familiarizando con su uso y adquiriendo confianza en la red para que en el futuro se pueda operar con cantidades mayores que faciliten la consecución de trueques. Si tienes cualquier duda sobre el porqué de los créditos y su funcionamiento, busca otro artículo de este blog titulado “El porqué de los créditos”.

Truekenet ahora es sólo una red en estado embrionario que irá creciendo, perfeccionándose y evolucionando con la propia colaboración de sus miembros. Pretendemos que todos los truekeros puedan colaborar en la toma de decisiones y en el desarrollo de la web. Queda mucho por hacer y entre todos podremos hacerlo. En vuestras manos está.

¡Fuerza al trueke!

Fdo.: Juan Diego Martínez.

Bancos sin dinero

Written by TRUEKENET
noviembre 19th, 2010

Artículo aparecido en el diaro “El País” hace unos meses.

Cuando Climent Garcés, de 55 años, perdió su empleo, se dio cuenta del trabajo que comportaba llevar una casa. Se metió en la cocina y quiso ampliar su recetario. Una vecina a la que hasta entonces no conocía le enseñó trucos para las salsas y cómo sacarle provecho al pescado con escamas además de usarlo para el caldo. Las clases le salieron gratis. Sólo que, al cabo de unos días, arregló un enchufe en casa de otro vecino al que tampoco conocía. Ése es el negocio. Sin dinero de por medio, aunque la mercancía, dicen, es la más valiosa del mundo. El trato es intercambiar tiempo y servicios. Y aunque la clave del éxito es la reciprocidad, las horas que das no siempre te las devuelve la misma persona. Así funcionan los bancos de tiempo, una iniciativa de intercambio solidario que, poco a poco, se consolida en Barcelona y que cuenta ya con 300 socios.

No es la única, porque están también los bancos de intercambio de conocimiento y bienes, y las cooperativas de consumo agroecológico. Más de 7.000 personas participan en 46 experiencias comunitarias que emergieron en la ciudad hace una década como fruto del movimiento vecinal y otros colectivos sociales. “Las cosas se pueden arreglar de otra manera”, resume Climent, el espíritu de los bancos de tiempo. Él fue uno de los fundadores del que hay en el barrio de la Barceloneta, creado en 2007 como un proyecto del Plan Comunitario, destinado especialmente a la gente mayor. El banco, sin embargo, lo usan personas de todas las edades e incluso de fuera del barrio. En una lista, apuntan lo que ofrecen y su número de teléfono. “Y ya te llamarán o llamas tú primero si hay algo que te interese”, sigue Climent. Clases de cocina, de inglés, de informática, ayuda para llevar la contabilidad doméstica, reparaciones de lampistería o electricidad, un canguro para llevar los niños al colegio y hasta un corte de pelo. Todo cuesta lo mismo si se emplea el mismo tiempo en hacerlo. En tres años, Climent ha hecho 40 intercambios con algunos de los 60 socios del banco de la Barceloneta. Y sigue con sus tareas del hogar. En primavera tiene previsto aprender a cambiar la ropa del armario y a tenerlo siempre ordenado. Puede que quien le enseñe a conseguirlo sea Rosa Benavides, otra de las integrantes de este proyecto solidario. Cuando abandonó su instituto de belleza y su carrera como maquilladora de cine, esta mujer de 66 años decidió que “aunque estuviera jubilada, todavía servía para algo”. Tiene conocimientos de cosmética natural y eso es lo que enseña en los cursos que organiza el banco de tiempo. “Ofrezco un estudio de piel personalizado y luego enseño a fabricar cremas y tónicos con verduras y frutas”. Rosa, que vive en el barrio de la Sagrada Família, saca partido del tiempo ajeno para las tareas domésticas que se le atragantan. “Colgar cuadros, arreglar un enchufe, coser los bajos de los pantalones o programar el vídeo y la tele, que se me da fatal”, explica.

En Barcelona hay nueve bancos solidarios, la mayoría coordinados por el Ayuntamiento y la asociación Salut i Família, pero gestionados por el tejido social de los barrios. Aun así, las asociaciones de vecinos y otros colectivos informales lideran en solitario la mayoría de los proyectos de este tipo. Según la Guía de Redes de Intercambio Solidario que acaba de publicar el Consistorio, las iniciativas emergentes son las 31 cooperativas de consumo agroecológico. Están distribuidas en 73 barrios de la ciudad, si bien gran parte de ellas se concentran en Gràcia.

Anna Puig, de 29 años, lleva cuatro años participando en la cooperativa del Clot. “Decidí comer bien, más sano”, explica esta diseñadora gráfica vegetariana y alérgica a los supermercados. Cada semana hace un pedido. Una caja con tres kilos de fruta diversa, una lechuga o una escarola, y cinco tipos de verdura. Todo por 21 euros, transporte incluido. “El precio es más o menos el mismo que pagarías en un mercado, pero aquí sabes que compras directamente a un payés que cultiva sin pesticidas”. Esta garantía ha convencido a cerca de 40 personas en el Clot, que no sólo encargan y recogen su compra, sino que también trabajan. Cada semana, dos socios deben descargar el camión, preparar las cajas y despachar los pedidos. La cita es el miércoles a las 19.30 horas. Desde que participa en la cooperativa, Anna es incapaz de comer fruta no ecológica y ha aprendido a cocinar. “De repente tienes coles todos los días porque es temporada y no sabes qué hacer con ellas, así que investigas y descubres muchas maneras de hacerlas”. Pero eso no es lo más importante. Anna destaca por encima de todo “la importancia de valorar lo que comes” y la “implicación en el grupo”.

Estos proyectos, que favorecen la dinamización asociativa y la inclusión social, “tienen en su base valores como la solidaridad, la cooperación, la reciprocidad, la confianza, la transparencia y la responsabilidad”, dice la guía del Ayuntamiento. Y lo mejor de todo es que llegan a donde la Administración, a veces, no puede hacerlo.

La red de intercambio de conocimientos de Nou Barris es un ejemplo de ello. Nació hace 16 años y cuenta con 375 participantes. En 2009, quizá por la crisis, registró 250 nuevas incorporaciones. Su presidente, Rafael Juncadella, resume la filosofía del proyecto: “Todo el mundo sabe algo que puede enseñar y todo el mundo ignora algo que puede aprender”. Él lo descubrió en el centro de adultos donde trabajaba y eso lo animó a ponerse en contacto con los impulsores de la primera red de intercambio en Cataluña, nacida en L’Escala (Alt Empordà) e inspirada en experiencias similares desarrolladas en Francia. Ahora, la red de Nou Barris concentra el 80% de la actividad del Centro Cultural Tom i Guida y hace posibles 70 intercambios a la semana, que se realizan siempre en grupo. Rafael es uno de los participantes más activos. Da “clases de catalán y castellano para inmigrantes y cursos de autorrealización personal” a cambio de lecciones de francés.

El Trueque en Argentina. Magnífico documental

Written by TRUEKENET
septiembre 28th, 2010

Este documental te pondrá los pelos de punta. Sin palabras.

Aquí tenéis el trailer para ir abriendo boca:

Y aquí os dejo los enlaces para ver el documental completo o descargarlo:

En Vimeo está en tres partes, esta es la primera: Trueque

- Ver en Megavideo (Online en Pantalla grande)

- DESCARGAR el archivo original: http://www.megaupload.com/?d=7MXWAOQF

El porqué de los créditos

Written by TRUEKENET
septiembre 28th, 2010

La versión beta de Truekenet ya lleva varios meses funcionando.  Durante este periodo de pruebas hemos ido añadiendo nuevas funciones, rectificando cosas, solucionando errores y atendiendo a todas las opiniones y sugerencias acerca del portal. Este periodo de pruebas, que pronto acabará para dar paso a la versión completa, ha resultado muy fructífero y necesario, tanto para nosotros como creadores como para los usuarios que han decidido confiar en esta red desde el principio, a pesar de estar inconclusa. Os damos las gracias por el apoyo.

Dice el refrán que “Roma no se construyó en un día” y Truekenet tampoco, por supuesto. Todos los elogios y todas las críticas son bienvenidas, pues nos ayudan a mejorar. Una de las cuestiones que más atención atrae y más preguntas genera es la de los “créditos”. Aquí vamos a exponer algunas de las preguntas que se nos han formulado, junto a sus respuestas:

¿Qué son los créditos y cómo se usan?

Los créditos son una moneda virtual, o moneda local al estilo “LETS”, ligada a la red Truekenet y destinada a facilitar los intercambios entre usuarios. Mediante su uso los trueques se flexibilizan al máximo al permitir los intercambios indirectos, es decir, aquellos en los que no se requiere que ambos truekeros intercambien artículos el uno con el otro, sino que uno de ellos obtiene créditos de la otra parte, que puede utilizar más adelante en trueques con otros usuarios distintos.

Los créditos se usan como dinero, pero a diferencia de este, los créditos actúan como si de un artículo más de intercambio se tratara, no como intermediario exclusivo. Esto significa que cualquier artículo o conjunto de ellos se puede intercambiar por su cantidad equivalente en créditos, pero también se puede intercambiar en parte por productos y por otra parte en créditos. Por ejemplo, si un televisor está valorado en 30.000 CRT, se podría intercambiar por otro artículo que valga 20.000 CRT más 10.000 CRT en efectivo (u otra cantidad a negociar).

¿Pueden los créditos crearse de la nada?

A algunas personas les extraña que una moneda se pueda crear virtualmente, así “de la nada”; pero el hecho es que hoy día TODAS las monedas de curso legal se generan así. Es perfectamente legítimo y de hecho, por definición, no hay otra manera de fabricar moneda que no sea esa. Recomendamos leer otras entradas de este blog o buscar información adicional para conocer cómo se genera el dinero.

El dinero en su origen es simplemente un medio para facilitar los intercambios, aunque hoy día se haya convertido para algunos en un fin en sí mismo. Pero lo cierto es que el dinero no tiene valor en sí mismo, sino un valor fiduciario; o sea, un valor respaldado por la credibilidad que los usuarios le otorgan. Sin esta confianza o “crédito” que la gente deposita en el dinero, éste no sería más que papel y metal sin valor, o numeritos tecleados en una computadora. Si la gente lo acepta es sólo porque sabe que luego lo va a poder utilizar en otro intercambio comercial.

Evidentemente, la creación del dinero debe seguir unas reglas, no se puede crear de forma incontrolada, ya que resultaría caótico y no podría cumplir su función. Antiguamente se usaban objetos de uso común que todo el mundo aceptaba por conveniencia; luego se empezó a usar el oro (que únicamente tiene valor debido a su escasez, pero por sí mismo apenas satisface ninguna necesidad humana… Es bonito, eso sí, pero… su valor no deja de ser fiduciario); después se empezó a usar el patrón oro, pero hoy día se genera a partir de la deuda con otras normas diferentes.

Los créditos de Truekenet se podrían asemejar a esos objetos que se usaban en la antigüedad como moneda de cambio no exclusiva (bolsitas de sal, caracolas, plumas, etc.). Aquellos objetos no tenían gran valor en sí mismos, pero llegaron a ser aceptados como medio de intercambio al ser fáciles de transportar, lo que facilitaba mucho el trueque. Por supuesto, el trueque directo seguía coexistiendo y también había trueques mixtos, como los que propone Truekenet. Realmente… ¿qué más da? No importa lo que actúe de intermediario, mientras sea aceptado por la mayoría. En este caso Truekenet propone que sean “unos y ceros” la moneda de intercambio, es decir, una moneda virtual que no tiene forma física. Ahora esto es posible gracias a las nuevas tecnologías, que agilizan mucho la tarea.

No obstante, Truekenet no ha inventado nada, ya que este tipo de monedas se están creando desde hace décadas, sobre todo en pequeñas comunidades, y hoy día se conocen como LETS (Local Exchange Trading Systems). Hay mucha teoría escrita sobre esta forma de crear moneda y su funcionamiento está más que probado.

Truekenet tiene sus propias normas para crear moneda a través de bonificaciones. Normas que van ligadas al volumen de comercio de la red y que priman su buen uso. Está inyección de créditos dentro de la red estará siempre regulada, de manera que sea imposible su falsificación o su producción desmedida, evitando provocar disfunciones en el sistema.

¿Por qué llamarlos créditos?

El nombre de “créditos” para este tipo de monedas alternativas ya se ha utilizado en varias ocasiones y se sigue utilizando. La más conocida es la moneda de la Red Global de Trueque argentina.

La palabra crédito significa confianza o credibilidad, la que los usuarios le otorgan en su uso. Aunque hoy día esta palabra se asocia a deudas y a la banca, en realidad nos pareció buena idea revalorizar la palabra crédito en honor a la malograda Red Global de Trueque, que en estos momentos se está recuperando del sabotaje y campañas difamatorias a las que fue sometida por parte de intereses particulares muy poderosos que no estaban de acuerdo con el nuevo sistema de economía solidaria y libre.

En fin, el éxito sin precedentes que la Red Global llegó a tener en tan escaso tiempo merecen todos los elogios posibles, así que lo menos que Truekenet podía hacer era nombrar a su moneda de la misma manera.

¿Para qué usar créditos si se pueden usar monedas de curso legal?

Hay quien se pregunta para qué vamos a crear una nueva moneda si ya tenemos un montón de curso legal. Bueno, la respuesta está muy clara: Truekenet apuesta por un sistema económico alternativo al actual.

Actualmente el dinero se genera a través de la deuda y con unas reglas que sólo favorecen a la banca y a intereses particulares y, por tanto, a unas poquísimas personas en detrimento del resto. Sin entrar en profundidad en este tema, debemos decir que todas las crisis económicas que sufrimos, la precariedad laboral, el consumismo desmedido, la tremenda desigualdad económica entre naciones y personas… Todo esto… está ligado a la manera fraudulenta en la que actualmente se genera el dinero. Es por ello por lo que Truekenet pretende ofrecer otra manera de hacer comercio y generar riqueza, sin especulación ni usura de por medio.

Existe interesante bibliografía y buenos documentales que tratan este tema transcendental en profundidad. Esta información no es difícil de encontrar para quien desee buscar.

¿Por qué se regalan los créditos?

Los créditos se regalan porque es la manera más sencilla y congruente de introducir moneda dentro de la red, teniendo en cuenta que sus miembros no se conocen entre sí.

Venderlos a cambio de dinero de curso legal, como hacen otras webs, no nos parece lícito. No vamos a caer en este tipo de hipocresías, aunque este dinero lo sigamos necesitando para algunas cuestiones de mantenimiento.

En redes o clubes de trueque en los que las personas se conocen entre sí no habría inconvenientes en entregar a cada usuario una cantidad en créditos equivalente al valor de su artículo, ya que siendo un objeto los demás usuarios saben que de veras lo posee, o siendo un servicio pueden reclamar con facilidad su consecución. También se podría repartir una cantidad equivalente a cada uno, ya que todos se conocen y si alguno de ellos sólo recibe sin dar nada a cambio, las críticas de los demás se harán notar.

El hándicap de Truekenet es que al no conocerse los usuarios entre sí, no podemos garantizar que los bienes sean reales o que los servicios se vayan a realizar. Así que la única manera de introducir la moneda virtual sin tener que venderla es regalándola en pequeñas dosis. Por supuesto podría ocurrir que alguien que, por ejemplo, recibe 1000 créditos por registrarse, obtenga con esos créditos un artículo y a cambio nunca ofrezca nada. Pero estos casos serán marginales, pues son cantidades nimias por las que nadie va a tomar tantas molestias si de veras no está interesado en el trueque. Y además, aunque esto ocurra, en nada afecta al sistema de la red, ya que igualmente se ha generado comercio, el otro usuario recibe sus créditos que podrá usar a su vez sin problemas. Recomendamos no aceptar créditos de truekeros que todavía no hayan intercambiado algún artículo o que sólo ofrezcan créditos al principio, así evitamos a los desaprensivos.

Las bonificaciones se reciben poco a poco a la vez que se hace uso de la red; por tanto, los créditos están ligados a la producción, no a la deuda. En resumen, quien haya obtenido créditos es porque se los ha merecido (a excepción de los que se regalan al principio).

¿Por qué darle un valor equivalente al euro?

Determinar el valor de los créditos nos generó algún quebradero de cabeza. No nos gustaba la idea de equipararlo a una moneda de curso legal, ya que entonces estaríamos otorgándole a los créditos el respaldo de otra moneda a la que precisamente estamos rechazando. Llegamos a pensar en darle un valor equivalente a una hora de trabajo, pero resultaba tan subjetivo que lo único que íbamos a lograr era una enorme confusión en los usuarios a la hora de valorar sus artículos. De modo que no tuvimos más remedio que darle un valor equivalente a una moneda estable como el euro, sólo por cuestión de comodidad, porque a fin de cuentas lo mismo da.

Claro está que los valores en créditos son orientativos nada más. Todos los trueques deben ser negociados primeramente con otro usuario, así que por mucho que alguien valore su artículo en un millón de créditos, si ningún otro truequero ofrece artículos a cambio con valor superior a mil créditos, por ejemplo, sólo podrá hacer trueque por esa cantidad. Es subjetivo, los usuarios marcan los precios.

Finalmente se decidió dar una equivalencia de 100 a 1 para evitar decimales y para que no se tenga tan presente el valor del euro, sino algo distinto. Si escogimos al euro fue por simplicidad, nada más. Si éste se devalúa, los créditos lo harán en la misma medida sin que ello perturbe el funcionamiento de la red. Con el tiempo puede que los créditos obtengan su propio valor y en ese caso simplemente se dejará de tener en cuenta al euro a la hora de valorar los artículos.

¿Por qué dar un valor orientativo a los artículos?

También hay personas que critican el propio uso de los créditos o de cualquier otra manera de valorar los artículos. Algunos firman que lo mejor es dar y recibir sin más reglas. Vale, a nosotros la idea nos parece ideal y ojalá que algún día lleguemos a un nivel de conciencia tal en el que las personas sean capaces de dar sin pretender recibir nada a cambio, sólo confiando en que va a ser así; e igualmente personas capaces de recibir sin sentirse en deuda y sin pensar “si es gratis es que hay algo raro o es que en el fondo quiere algo”. El día en el que veamos esa actitud en una buena parte de la población… Ese día… se habrá conseguido precisamente el objetivo principal de Truekenet. Mientras tanto, seguirá siendo oportuno (no obligatorio) darle un valor orientativo a los artículos.

Repetimos: Se trata de un valor orientativo únicamente, nada que ver con el valor fijo en euros o dólares que se puede encontrar en una tienda. Es un sistema completamente distinto. Ambas partes deben negociar el trueque y todo el proceso es subjetivo, pues el valor dependerá de cada situación. Es un mercado que se regula así mismo en un tipo de comercio lineal, donde los artículos adquieren el valor que los usuarios le otorgan, no el que se marca desde “arriba” con las tácticas especuladoras de este sistema económico piramidal que nos rodea. Y sea como sea, cualquier usuario puede donar artículos o dejar a cero la casilla de los créditos. Truekenet es una red libre y flexible.

Sin la existencia de los créditos no sería posible hacer intercambios indirectos, se perdería la flexibilidad en la red y la comodidad que proporciona disponer de un valor orientativo de los artículos. En Truekenet se pretende hacer el trueque fácil y fexible; aunque aprender el sistema de negociaciones con créditos pueda llevar media hora de aprendizaje, a la larga resultará mucho más cómodo que un sistema de intercambio sin regular.

Bueno, pues espero con esto haber aclarado las dudas de quien las tenga. Aquí está Truekenet como herramienta y sistema de comercio alternativo. Quien lo quiera usar bienvenido es, y a quien no le interese… pues no pasa nada; tan amigos, jeje, que aquí no se obliga a nadie.

Un saludo.

Los atentados contra el Club del Trueque

Written by TRUEKENET
septiembre 17th, 2010

Hoy vamos a poner un revelador artículo que denuncia el mayor ataque contra la economía alternativa en nuestros tiempos modernos. Nos referimos al sabotaje que sufrió la famosa Red Global de Trueque de Argentina, que llegó a tener ¡cinco millones de usuarios!

El artículo lo leí en una magnífica web argentina llamada Autosuficiencia Económica. Os pongo el enlace directo al artículo: http://www.autosuficiencia.com.ar/shop/detallenot.asp?notid=113, aunque os lo vamos a pegar también abajo.

Merece la pena leerlo:


Los atentados contra el Club del Trueque

El fondo ideológico que subyace al sabotaje que sufrió el sistema es la inevitable confrontación entre dos modos de ver el mundo: El del trueque, amigable con el medioambiente y con todos los actores sociales y el de los que han tomado al planeta como rehén.

Durante el terrible terremoto de Kobe la ayuda del gobierno quedó bloqueada durante unos días debido a que los recursos estaban demasiado centralizados. Cuando finalmente llegó el auxilio, las autoridades se encontraron con que algunas organizaciones de la propia comunidad habían hecho ya una importante contribución. Con el fin de estar mejor preparados para enfrentar desastres que dejan aisladas a las poblaciones, algunos investigadores japoneses se interesaron por la experiencia descentralizada y autogestiva de la Red Global de Trueque. Unos años más tarde a fines del 2001, los argentinos tuvimos otra clase de catástrofe, el derrumbe del sistema bancario. En esa ocasión, la Red Global de Trueque (RGT) demostró su potencial para ofrecer a la sociedad una rápida respuesta ante una crisis.

La RGT no sólo brindó soluciones a una población sin dinero y con escasos medios de subsistencia, sino que generó un contexto de intercambio para que productores rurales pudieran levantar sus cosechas canjeando parte de ella por mano de obra y sirvió de apoyo a muchos municipios colapsados por la demanda social. En este sentido tanto la opinión publica como la de observadores internacionales coincide en que el estallido social hubiese sido más violento de no haber existido la Red. Un caso dramático fue el de los cartoneros de Quilmes que quedaron sin compradores de material reciclado durante “el corralito” a fines del 2001. Respondiendo a un angustioso llamamiento del intendente, la Red incorporó a más de quinientas familias de cartoneros al sistema de trueque y se pudo superar el trance.

El gobierno desbordado por la catástrofe social también solicitó la ayuda del Trueque que solidariamente abrió sus puertas a una población que se quedaba sin trabajo y sin comida. La organización participó de los comités de crisis y fue generosa, pero a costa de exponerse a las demandas de una sociedad indigente. Durante aquellos sombríos meses, el trueque fue el sustento y refugio para muchos desposeídos y hambrientos. Se fue masificando hasta hacerse incontrolable. En muchos clubes, se produjo desabastecimiento de los productos básicos como harina, aceite, azúcar o verduras.

Uno de cada siete habitantes encontró en este mercado complementario un medio de vida digno y una esperanza en un país que se debatía en la peor crisis de su historia. Según una encuesta de Gallup, publicada en abril de 2002, más del 60% de la población realizaba o pensaba realizar trueque en los siguientes tres meses.

Fue un aporte impresionante a muchos argentinos en forma directa o indirecta, por el que la Red nunca esperó ni pidió retribución. Sin embargo, ocurrió lo inimaginable. Cuando amainó la tempestad y se empezaron a implementar los subsidios asistenciales, como el plan para jefes de familia, La Red Global de Trueque comenzó a ensombrecerse. Algunos medios de prensa que en medio de los saqueos y cacerolazos habían sido elogiosos con el trueque se volvieron de pronto esquivos y críticos. Por otra parte, se orquestó una maniobra de falsificación de los bonos de descuento de la RGT con el único fin de desacreditar y poner en crisis al sistema de trueque. Esta maniobra fue realizada en forma artera e indiscriminada, alcanzando en algunas zonas al 90% de los bonos. Algunos falsificadores llegaron a imprimir con el mismo papel de seguridad que se utiliza para confeccionar en la actualidad los documentos nacionales de identidad y los cheques bancarios, el mismo que se empleaba para los vales de trueque, el papel Witcel autocheck. Tiene una filigrana con un obelisco que se puede ver a trasluz. Se trató de una acción sincronizada que requirió de la coordinación de decenas de imprentas para producir cientos de millones de bonos en pocas semanas. Quienes la urdieron disponían de suficiente dinero, si se tiene en cuenta las importantes sumas que se le ofrecían a las imprentas. Luego, esos bonos eran vendidos a inescrupulosos por monedas, lo que habla a las claras de que el fin no era lucrar sino crear caos en la Red. Los reducidores también interceptaban a los prosumidores para tentarlos con pilas de vales falsos y de este modo la contaminación se dispersó por todo el territorio nacional.

La dirigencia de la Red Global de Trueque denunció los ilícitos ante la Justicia y la policía Federal detuvo a decenas de personas calculándose en más de 50 las imprentas implicadas en la falsificación. Salió en todos los medios porque los delincuentes también falsificaban patacones, Lecop y otras monedas. Existen varias causas abiertas contra falsificadores en distintos puntos del país. La organización pidió ayuda a las autoridades aportando datos, pero los investigadores parecen estar más interesados en deambular entre las bizarras internas de los clubes de trueque, en vez de desentrañar la urdimbre y la cadena de complicidad entre promotores, falsificadores y pasadores.

Cada día se hace más obvio que además de querer acabar con la experiencia de autogestión económica ciudadana más importante del mundo, se busca amedrentarla y desprestigiarla de tal modo que ya nadie quiera volver a hacer un intento semejante. Como en la novela de Orwell 1984, el Hermano Grande no sólo destruye físicamente a quienes tienen una idea distinta al pensamiento hegemónico, sino que pretende además que la idea nunca haya sido concebida. Esto se desprende de los esfuerzos que están haciendo algunos teóricos, distanciados de la práctica, para rescribir la crónica y fundamentos de esta gesta, reinterpretándola a su antojo y por la metodología empleada en las intrusiones en la sede central de la organización para robar documentación histórica.

Es bien conocida la campaña que desde hace años viene realizando la consultora de Organismos Internacionales Heloisa Primavera para quebrar el movimiento de trueque en la Argentina. Dentro de nuestras fronteras, ha hostigado y desprestigiado incansablemente a la Red Global de Trueque, algo que no la inhibe de presentarse como integrante de la misma cuando viaja al exterior. También se arroga la representación de la Red del Trueque Solidario, una organización en la que sembró odio y divisionismos llevándola casi a la desaparición. Más allá de su rol de comentarista de difícil lectura y su habilidad para arrimarse al grupo fundador, es poco el aporte que ha hecho esta brasileña a la teoría y a la práctica del trueque. Gattopardista y despechada, tuvo su máximo momento de gloria cuando un conocido matutino porteño publicó “su verdad” maniqueísta sobre las dos grandes redes de intercambio del país, una versión de la teoría de los dos demonios aplicada al trueque.

Asimismo es particularmente sugestiva la desopilante campaña de desprestigio de la RGT lanzada por Radio 10 y Canal 9, conocidos medios mercenarios propiedad de Daniel Hadad (mayo, junio y julio de 2002). Estos difamaron a los fundadores de la RGT con el anuncio de su fuga del país, cuando en realidad habían viajado al exterior a inaugurar un club de trueque en Barcelona y a dar una conferencia en Paris, en la Casa de la América Latina. En Europa los fundadores también tuvieron oportunidad de denunciar el sabotaje sufrido por la red ante Amnesty International, France Liberté y otras organizaciones de derechos humanos, economía social, sindicatos, universidades. Este viaje había sido anunciado a la prensa con anterioridad. Algo que no ignoraban los noteros de Hadad y algunos voceros de la Red del Trueque Solidario, quienes continuaron sosteniendo la versión de la fuga, a pesar de los artículos publicados en Liberation, Le Nouvel Observateur, Le Monde, El Periódico de Cataluña, El País, La Vanguardia, el diario de Murcia, La Nación, etc. Medios que dieron amplia cobertura a la gira. En Paris la señora Dannielle Mitterand, viuda del ex-presidente francés recibió a los fundadores de la RGT y escribió una carta abierta a los legisladores argentinos pidiendo una pronta sanción de la ley del trueque.

Investigadores de universidades renombradas como Harvard, Cambridge, Oxford y Yale para citar algunas, viajaron a la Argentina para conocer de cerca la experiencia del trueque. Es permanente la visita de periodistas, estudiantes y economistas de Inglaterra, Estados Unidos, Japón, Francia, Alemania, Suecia, Italia, España, Noruega, Suecia, Austria y Corea entre otros. En el exterior se está organizando un movimiento de apoyo y solidaridad con la Red Global de Trueque para que la opinión pública y las organizaciones de economía social y derechos humanos conozcan la persecución política que está sufriendo.

El 3 de septiembre de 2002 frente al Ministerio de Trabajo, Rubén Ravera, Carlos De Sanzo y Horacio Covas, los creadores de la Red Global, denunciaron un complot para destruir este sistema económico. Según ellos, estos ataques despiadados buscaban el desprestigio mismo del modelo y la fractura de la confianza colectiva, el pilar que lo sostiene. También se dejaron asentadas denuncias y se reiteraron los pedidos al Congreso y el Senado para impulsar una Ley del Trueque que asegurara garantías jurídicas para la actividad.

Ya en vísperas de las elecciones de 1996, la RGT tuvo las primeras falsificaciones y la manipulación por parte de punteros políticos de los clubes de trueque para hacer campaña. Esto obligó al primer cambio de créditos. Hoy el panorama es semejante. El club del trueque puede haber aparecido como una amenaza al pensamiento único y una posible competencia política. El propio FMI había exigido la desaparición de los vales de trueque junto con las cuasimonedas y según un artículo aparecido el 27 de noviembre de 2002 en un diario Gara del País Vasco, un senador norteamericano declaró que el sistema de trueque podría ser considerado terrorismo económico. También hubo un reclamo desde sectores del comercio para que se terminara con los clubes de trueque. Esta hostilidad y la intención de criminalizar al club del trueque se reflejan claramente en el descabellado intento de Canal 9 de relacionar a la RGT con las desaparecidas Brigadas Rojas simplemente porque Toni Negri elogió esta iniciativa calificándola de “contrapoder”.

Estas chicanas arrogantes están en sintonía con la intolerancia de quienes tratan de imponer a sangre y fuego en nuestros países un modelo económico que deja a pueblos enteros sumidos en la ruina y la desesperación. Es lógico que se sientan molestos frente una alternativa pacífica y popular que pone al descubierto la insensibilidad social e incompetencia de los tecnócratas. Es predecible el escozor ya que la experiencia del trueque en la argentina es la demostración viviente de que se puede vivir con lo nuestro, sin el fatalismo impotente de la alternancia de la parálisis económica y la inflación infame. Es inevitable que se sientan incómodos porque con el trabajo y la creatividad de la gente común se ha podido crear bienestar y hacer frente a la peor de las crisis. Pero, por sobre todo, lo que más los preocupa, es que la experiencia del trueque en la Argentina demuestra rotundamente que es posible vivir sin usura, sin especulación financiera y sin dinero. Este es el fondo ideológico que subyace a los atentados contra el trueque. Es la consecuencia de la inevitable confrontación entre dos modos de ver el mundo: El del trueque, amigable con el medioambiente y con todos los actores sociales y el de los que han tomado al planeta como rehén.

Afortunadamente, contra Truekenet no podrán hacer lo mismo, ya que es imposible falsificar nuestros créditos, ¡porque son virtuales! jejeje ;D

¿Qué es un club de trueque?

Written by TRUEKENET
mayo 22nd, 2010

Un club de trueque es una organización de “prosumidores”, término acuñado por el futurólogo Alvin Toffler, en su libro «La Tercera Ola» (1979) y que define a las personas que son, a un mismo tiempo, productores y consumidores de bienes y servicios.

En el caso de los clubes de trueque, este doble rol se materializa a través del intercambio productos y servicios mediante trueque multirrecíproco en donde no se emplea dinero ni trueque directo, sino unos vales llamados créditos.

Estos grupos no poseen identificación política, religiosa ni de ningún otro tipo que no sea la estar integrados por prosumidores.

El Trueque como herramienta:

Originariamente se denomina trueque al intercambio de productos entre dos personas, sin la presencia del dinero.

Este mecanismo es tan antiguo como el hombre mismo, representa la más primitiva actividad comercial de la humanidad y, por realizarse entre dos personas, se lo denomina trueque recíproco.

En el caso de los modernos clubes de trueque el concepto adquiere nuevas dimensiones y características. En efecto, se trata del trueque multirecíproco. Esto quiere decir que cada prosumidor vuelca a la red sus productos y, como contraprestación, toma de la red los productos que ésta le ofrece para cubrir algunas de sus necesidades insatisfechas.

Este mecanismo de economía alternativa no trata de reemplazar a la economía formal, de la que siempre se pretende formar parte. Por el contrario, el objetivo es ser un complemento para aquellos que, por diversas circunstancias están parcial o totalmente fuera del sistema económico, obtienen tiempo y vocación para mejorar su situación actuando plenamente como prosumidores.

sindinero.org e intercambia.net

Written by TRUEKENET
mayo 11th, 2010

Hoy os voy a presentar dos de las webs más importantes sobre trueque que existen en habla hispana. Ambas fueron fuente de inspiración para la creación de Truekenet (sin desmerecer la aportación de otras muchas, por supuesto).

Lo menos que podemos hacer para devolverles el favor es recomendarlas en este espacio a todo aquel que quiera información valiosa sobre el mundo del trueque o economía alternativa.

sindinero.org: Ellos se presentan como “una modesta web”, y modestos son por humildes, lo que no quita que sea un web-blog magnífico y completísimo, a la vez que sencillo (lo que necesitas lo encuentras rápido sin dar mil vueltas). Buscan luchar contra el consumismo y fomentar lo gratuito frente a lo monetario. Una web que aglutina en un único sitio de una forma localizada, concentrada y organizada, toda una serie de recursos gratuitos e información que en muchas ocasiones tenemos a nuestro alcance y no conocemos, y que nos facilitan el acceso a un estilo de vida menos esclavizante y dependiente del dinero. En esta web encontraréis ocio y cultura gratis, trueque, bancos de tiempo, cursos de formación gratuita, viajar gratis…

intercambia.net: Otro magnífico web-blog en el que se habla de economía alternativa, trueque, consumo responsable, formas de ahorrar, de cómo conseguir cosas gratis y dónde encontrar lugares para realizar trueques, etc. Actualmente, aparte del blog tienen un foro, pero ellos pretenden crecer y convertirse en una comunidad, un lugar donde charlar entre todos y aprender mútuamente. Podéis encontrar cantidad de artículos interesantes, enlaces e información de todo tipo, de manera clara y ordenada. Tampoco dejéis de visitarlo y colaborar con ellos.

¡Fuerza al trueque! ;)

Ventajas de la Red de trueque

Written by TRUEKENET
febrero 26th, 2010

Ventajas para las pymes y microemprendedores:

  1. No tenemos que salir a buscar los clientes: ellos ya están dentro del Club.
  2. El trueque permite incorporar cualquier nivel tecnológico a la producción, aún careciendo de sofisticación y capital.
  3. El trueque es la relación más directa que se conoce para vincular entre sí a productores y consumidores. Se obtienen precios satisfactorios para ambas partes, eliminando al mismo tiempo la intermediación que distorsiona el mercado.
  4. Al establecer un contacto más directo con el cliente, el productor tiene una información de primera mano para mejorar su producto.
  5. El trueque es un escalón para alcanzar metas económicas que estaban fuera de nuestro alcance. Hoy, es muy difícil salir al mercado y ganar un espacio cuando no se cuenta con la producción o la promoción necesaria para enfrentar a la competencia.
  6. Al no haber dinero de por medio, pueden armarse y desarmarse emprendimientos sin generar desconfianza ni susceptibilidad.
  7. El trueque promueve la imaginación. Se busca la forma de producir un artículo que pueda ser aceptado, sin los costos de una presentación fastuosa, ni incurrir en campañas pu­blicitarias masivas. Éstas requerirían una inversión de dinero muy grande, que quizás nunca se vuelva a recuperar. Es más, si una actividad no tiene la rentabilidad deseada, se puede pasar a otra sin mayores problemas.
  8. La relación cercana entre productor y consumidor disminuye el uso de envases y combustibles para el traslado de los productos.
  9. Se facilita el cobro de deudas en especie; las mercaderías pueden ser introducidas en el Club y el socio recibir créditos a cambio. Muchas veces los miembros de un núcleo se deben dinero recíprocamente y los únicos beneficiados son los abogados.
  10. Introduciendo una parte de su producción a la red de trueque, cualquier productor obtiene créditos para satisfacer sus necesidades básicas. Con este reaseguro, ahorra dinero y se siente mejor respaldado para defender el precio de su producto en el mercado real.
  11. El trueque permite proponer negocios que no tendrían el mismo atractivo, si se hicieran con dinero, por la ausencia de trabas en las transacciones.
  12. Es poco probable que un banco acepte cobrar una deuda por trabajo o mercaderías. Este obstáculo puede llevar a una empresa a la disminución de su crédito o al quebranto, a  pesar de tener suficiente capacidad productiva, o ser acreedora de otros, por sumas monetarias superiores a su deuda.
  13. En la Red no hay costos financieros, intereses o gastos punitorios.
  14. Un socio que negocia una operación de trueque con alguien fuera del sistema puede ofrecer la lista de rubros, para hacer más atractiva la oferta.
  15. Cuando un productor encuentra los insumos dentro del Club, baja el costo monetario de su producto.
  16. El Club es un sistema que interactúa con un medio más amplio, por eso tiene las ventajas, como sistema, de crear sus propias reglas y gozar de cierta autonomía. Aprovecha el mercado más amplio para lograr equilibrar sus desajustes, mediante la incorporación o exportación de sus elementos, empleando la modalidad de la “doble economía”.
Sacado del libro: REINVENTANDO  EL  MERCADO, La experiencia de la Red Global de Trueque en Argentina (Carlos De Sanzo, Horacio Covas y Heloisa Primavera).

Sistemas LETS

Written by TRUEKENET
febrero 26th, 2010

Los sistemas de comercio e intercambio local, generalmente conocidos como LETS (del inglés “Local Exchange Trading Systems”), fueron creados por Michael Linton en Canadá a principios de los 80. Los sistemas LETS permiten a las organizaciones y la gente de una localidad comerciar entre ellos sin la necesidad de una moneda impresa. Pueden ser clasificados como sistemas de crédito mutuo.

Cada grupo LETS publica periódicamente (generalmente cada mes) una lista de sus miembros, con todos los participantes en el grupo junto con los bienes y servicios que ofrecen. Así, los miembros pueden “ir de compras” dentro de la red, comprando y vendiendo entre ellos.

Ejemplo
Por ejemplo, un miembro puede ganar crédito haciendo un trabajo de jardinería para alguien y gastarlo más tarde en que otra persona cuide de sus hijos, que a su vez se gastara su crédito en un corte de pelo – Todos los servicios son proporcionados dentro de la red de participantes.

El valor de cada transacción es negociado entre el comprador y el vendedor usando una moneda imaginaria. Quizás “unidad de transacción” es un nombre más apropiado ya que no existe dinero en circulación. A menudo, los nombres de las “monedas” tienen un toque local, en Oxford, Inglaterra, donde mucha gente va en bicicleta es denominada Radios, mientras que en Maleny, Queensland, Australia, la “moneda” LETS es llamada bunya, el nombre de un fruto seco local procedente del  pino bunya.
Generalmente se le da a la “moneda” un valor equivalente a la moneda nacional (esto es, un bunya es igual a un dólar australiano) para orientar a los miembros a la hora de ponerle precio a sus bienes y servicios.

Los detalles de las transacciones son registrados de forma centralizada, ahora hay programas de ordenador para ello, baratos y fáciles de usar. Normalmente en el listado mensual se incluyen los detalles de las cuentas de los miembros, cuanto deben o se les debe.

Los grupos LETS suelen animar a todos sus miembros a incluir las transacciones efectuadas con LETS en su declaración de la renta.

Hoy en día existen miles de sistemas LETS en todo el mundo. Se estima que, en ciudades, pueblos y comunidades rurales de Gran Bretaña unas 40.000 personas comercian agrupadas en aproximadamente 450 redes LETS. Los sistemas LETS también son comunes en los Estados Unidos, Japón y America Latina: Solamente en Ecuador existen alrededor de 140 sistemas LETS.

Truekenet en sí misma podría considerarse un LETS elevado a escala planetaria, cuya unidad de transacción son los “créditos”.

ORIGEN DEL TRUEQUE

Written by TRUEKENET
febrero 26th, 2010

CUANDO Y POR QUÉ NACE EL TRUEQUE:

La primera condición para que exista intercambio de bienes es la capacidad de producir excedente. El excedente es una parte de la producción que no se necesita consumir. Si una sociedad dispone de excedente, puede intercambiarlo por algún producto que posea otra sociedad (y que tampoco necesita consumir).

En la más remota prehistoria, cuando los hombres se dedicaban a la caza y la recolección, la producción de excedentes era casi nula. Además, por las características de sus productos, esos excedentes no se hubieran podido almacenar. Pero desde las primeras actividades productivas, el excedente permitió emprender el hábito de intercambiar productos.

Las primeras formas de comercio entre los hombres consistieron justamente en el intercambio de productos mano a mano: lo que uno tenía y no necesitaba, se cambiaba por lo que el otro tenía y no necesitaba. Esa forma de intercambio se denomina trueque.

El trueque se mantuvo por mucho tiempo, aun en sociedades sedentarias: un jarrón de vino por una bolsita de trigo, pieles de abrigo por un arma de caza, lana de oveja por pescados.

¿Por qué se abandonó el trueque? El desarrollo de nuevos bienes de consumo y el crecimiento de la actividad comercial demostró que este sistema era poco práctico: en primer lugar porque no siempre el otro necesitaba aquello de lo que uno disponía. Por ejemplo, si un artesano de sandalias quería comprar pan, siempre debía encontrar un panadero que necesitara sandalias ó averiguar qué necesitaba el panadero, conseguirlo con su producción de sandalias. y recién después ofrecérselo en trueque.

En segundo lugar, también era un problema determinar cuál era el valor exacto de los productos a intercambiar: ¿cuánta lana por un jarrón de vino? ¿de qué tamaño debía ser el jarrón? ¿una vaca valía lo mismo que un camello?

Para resolver estos primeros problemas los hombres buscaron un producto de referencia: los valores de todas las mercaderías se establecerían en base a ese producto. Esa referencia es el primer paso en la historia de la moneda.

UNA MONEDA CON MUCHAS FORMAS:

Una moneda es, de hecho, un elemento intermedio que sirve para facilitar los intercambios. Si todos los hombres establecían el valor de sus productos sobre la base de la misma mercancía, el intercambio era mucho más simple. Los primeros bienes de referencia fueron el trigo o el ganado. Entonces, era posible establecer el precio de los diferentes productos: por ejemplo, obtener una vaca a cambio de una cantidad establecida de cereales.

Estos primeros bienes de referencia reunían dos características principales: eran aceptados por la mayoría de los hombres, y eran sumamente útiles. Sin embargo, pronto surgió un nuevo problema. El bien de referencia debía ser divisible, debía poder fragmentarse para intercambios menores, cotidianos, por objetos de menor valor. Además, debía simplificarse también su traslado, su cuidado y su almacenamiento.

Así, los objetos que funcionaban como bienes de intercambio fueron haciéndose más pequeños y fácilmente manipulables: collares hechos con caracoles o caparazones, barbas de ballena, cocos, bolsitas con sal, etc.

LA APARICIÓN DE LA MONEDA METÁLICA:

Según el historiador griego Herodoto, las primeras monedas metálicas surgieron en el Asia Menor, en el siglo VIII a.C., debido a que un rey lidio se propuso simplificar la recaudación de los impuestos y su almacenamiento. Así, habría reemplazado productos como el ganado, el trigo o la madera, que su pueblo le tributaba, por su equivalente en monedas fabricadas con una mezcla de oro y plata. Sin embargo, es probable que mucho tiempo antes las monedas metálicas hayan surgido en otro lugar.

Hacia el año 3000 a.C, en la Mesopotamia asiática, asirios y babilónicos comenzaron a utilizar como bienes intermedios para los intercambios barras de oro y plata. También se utilizaban otros metales, como el cobre, el bronce o el hierro. Sin embargo, se preferían los dos primeros (oro y plata) ya que tenían algunas ventajas sobre los otros: en primer lugar su escasez, lo que los hacía valiosos, y en segundo lugar su incorruptibilidad. Esto último se refiere tanto a que es difícil falsificarlos como a que pueden almacenarse mucho tiempo sin echarse a perder (al contrario del hierro que se oxida).

El desarrollo de las actividades comerciales, sobre todo a través del imperio romano, extendió la utilización de monedas metálicas. Desde entonces son los Estados los que monopolizan la acuñación (fabricación de monedas). Además, las monedas solían tener un sello grabado: la figura de algún dios, la efinge del un emperador, o algún otro símbolo. Estos sellos garantizaban la pureza y el peso del material con que la moneda había sido acuñada.

ENTREVISTA A HEIDEMAIRE SCHWERMER

Written by TRUEKENET
febrero 14th, 2010

El ejemplo de Heidemarie Schwermer se resume en un gesto: cuando cobró el dinero de los ingresos correspondientes a la publicación de su libro ‘ Mi vida sin dinero’ lo repartió entre mujeres maltratadas, asistentes sociales y diversos colectivos de ayuda. Y es que ella no lo necesitaba.

Su historia comienza cuando en 1994 crea una sociedad de trueque en Dormund, uno de los primeros de Europa. En él se intercambian tareas, no dinero: si tú sabes cocinar y me haces la comida, yo te arreglo el coche… Éste tipo de transacciones suponen un cambio radical en el sistema de concebir la economía.

Para empezar, tiene un efecto de refuerzo de la personalidad y de la confianza en uno mismo: ofreces lo que sabes hacer, con lo que la alienación que produce el formar parte de un trabajo que no te motiva y que no tiene nada que ver contigo desaparece.

Al mismo tiempo tiene un efecto absolutamente corrosivo hacia la estructura basada en el poder del dinero-deuda: como es una práctica basada en la confianza mutua y la solidaridad, destroza los convencionalismos bancarios basados en el ‘ tanto tienes, tanto vales’ .

Aquí ésta frase no tendría significado pues como todos sabemos hacer algo, todos somos igual de importantes. De hecho Heidemarie remarca la importancia de la igualdad en los intercambios.

En 1996 dio un paso más en su compromiso y decidió llevar a cabo su idea de vivir sin dinero. Regaló sus muebles, sus libros, dejó su casa de alquiler… El dinero lo recibieron sus hijos. Y empezó a vivir de acuerdo a los principios de intercambio de tareas: a cambio de cocinar para cinco personas tiene techo, o a cambio de terapias tiene internet o teléfono móvil. Y se considera tremendamente feliz.

Su postura no es fruto del momento: es la consecuencia de un análisis frío y racional del mundo donde vivimos. Por cierto: para el 2010 se anuncia un documental con su experiencia.

Estas son sus palabras en una entrevista de La Contra de la Vanguardia el 9-4-2002:

¿Cuánto dinero lleva usted encima?
Nada de nada.

¿Ni un solo euro?
¡Mis dedos no han tocado todavía un euro! Vivo sin dinero desde hace ya seis años.

¡Seis años! ¿Y de dónde saca la comida?
Me la dan en un restaurante biológico. A cambio, yo les cocino, les limpio…

¿Y la ropa?
Sé de personas con las que puedo intercambiarla.

Lleva al cuello un collarcito…
Un regalo. Yo también regalo cosas.

¿Como qué?
Mi tiempo, mi ayuda, mi conversación, mis habilidades… O las intercambio por un bono de autobús. El otro día ayudé a unos padres a resolver un conflicto con sus hijos y me regalaron sus pases para la ópera.

¿Entiende usted de niños?
Fui profesora de niños, y lo dejé. Luego fui psicoterapeuta, y lo dejé también.

¿Por qué?
Yo me hice profesora porque quería mejorar el mundo. Pero no avanzaba: el sistema educativo está concebido para alimentar el intelecto de los niños, pero no el corazón.

¿No exagera?
A los niños se les orienta para ser competitivos en algo, y así conseguir un trabajo y que ganen dinero y más dinero. ¿Eso es todo, señores? ¿Y qué pasa con sus vidas? ¿Lo ve? ¡Todo está enfocado a tener y no a ser!

Y cambió la pedagogía por la psicología.
Sí. Me especialicé en terapia gestáltica y ganaba mucho dinero en mi consulta. Tuve 15 coches sucesivos, una casa llena de cosas… Y tampoco me pareció que así el mundo mejorase mucho…

Y dejó también la psicología.
Lo dejé todo. Fui regalando a vecinos y amigos mis libros, el coche, mis muebles, mis pertenencias… Cuando el salón de casa quedó vacío… ¡me puse a bailar, a bailar..! Me sentí tan ligera, tan libre, tan feliz…

¿Y sus cuentas corrientes?
Mi madre siempre decía: ‘ ¡Cómo me gustaría que me tocase la lotería para regalaros dinero!’ Eso hice yo con mi dinero: lo repartí entre mis hijos y luego cancelé las cuentas.

¿No le han dicho que está loca?
Sí, muchas veces. Pero que conste una cosa: yo no incito a nadie a que haga como yo.

¿Y por qué hace esto?
Empecé a plantearme si realmente necesitamos tantas cosas, y comprar y comprar. Y me convencí de que no, de que son posibles formas de vida que no pasen por el dinero.

El dinero, como símbolo del coste de las cosas, es un invento práctico, comodísimo.
Fue un gran avance, es verdad, muy útil para el intercambio… hasta que se convirtió en un valor en sí mismo, y acumularlo es la meta, y su posesión mide el valor de la gente: ‘ tanto tienes, tanto vales’ . ¡Estoy en contra!

Cuando su casa quedó vacía, ¿qué hizo?
Abandonarla. Unos amigos iban de viaje y me dejaron la suya a cambio de arreglarles el jardín. Ahora duermo en la buhardilla de la oficina de unos amigos. Yo les limpio y me ceden también el uso de un ordenador.

¿No es una vida muy dura?
Al principio lo pasé mal. No quise pedir ayuda a nadie. La soledad… Fue duro. Pero, poco a poco, haciendo trabajos a cambio de cosas, creando una red de trueque…

¿Cómo es eso?

Fundé con otras personas, en Dortmund, un centro de intercambio de ‘ dar y tomar’ : cada uno da lo que tiene y toma lo que necesita. Clases de cocina por clases de idiomas, un par de horas de canguro por un corte de pelo, pintar un piso por arreglar un jardín…

No me imagino viviendo sin un duro…
Pues yo, ahora, ¡soy más rica que nunca! Tengo de todo. Y hago lo que me apetece… 

Yo tengo que pagar el cole de los niños.
¡No le pido que haga usted como yo! Pero le sugiero pensar esto: ¿puede prescindir de algunas cosas por las que hoy se afana tanto?

Seguramente sí. Parece usted Jesús diciendo: ‘Si tienes dos túnicas, regala una’ .
Ja, ja. O lo de ‘ las flores del campo no necesitan vestidos, ni los pájaros casa’ , ¿eh? Sí… ¡yo hasta abandoné la seguridad social!

Imagínese que se pone muy enferma.
¡No imagino eso! Si imaginas algo, induces que suceda… Y si quieres algo, lo logras. Entre mis amigos hay médicos que me cuidarían, y yo les compensaría luego.

No pagará usted impuestos, claro.
No. Como no tengo domicilio fijo, no tengo ni derecho a voto. Soy una ‘ sin techo’ .

Alguien podría decirle: ‘Es usted una mujer antisocial y una insolidaria’ .
Y me lo han dicho. Que soy una vaga, una aprovechada… ¡Es muy injusto! Mi idea es que pueden hacerse cosas, cooperar y trabajar mucho sin que medie el dinero. Y lo hago. Verme hacerlo da rabia a cierta gente.

Descríbame cómo sería su mundo ideal.
Un mundo de individuos responsables: cada uno toma lo que necesita y da luego lo que puede: ¡todo el mundo tiene algo que ofrecer! Por ejemplo, en esta cafetería yo me tomaría un café y me iría… Se entiende que luego, en otro sitio, yo daría algo, un servicio, un trabajo, una ayuda a otro. ¡Serían menos horas encerrados trabajando en fábricas y habría más relaciones interpersonales! Y se acabarían los abismos entre ricos y pobres.

Primero deberíamos ser todos santos.
Todos debemos mejorarnos a nosotros mismos: esto es muy importante y es viable.

¿Y qué hace con lo que gana con su libro?
Lo he repartido. Y ahora pido que me remuneren lo que escribo con servicios.

¿Aguantará usted así… hasta el final?
Sí, ¡me gusta mi vida! Escribo, hago cada día lo que me apetece: vivo. ¡Soy muy rica!

EL TRUEQUE ACTUAL

Written by TRUEKENET
febrero 14th, 2010

El trueque está resurgiendo a nivel mundial, sobre todo a raíz de la profunda crisis económica en la que estamos inmersos.

Con el trueque es muy difícil que haya grandes diferencias entre ricos y pobres. Esta teoría la defiende Heidemarie Schwermer, psicóloga y socióloga que no usa dinero desde hace siete años. Repartió todas sus pertenencias y todo lo que necesita lo obtiene por intercambio: comida, cortarse el pelo, ropa… Ella confiesa que es «más feliz como mujer y me siento más libre ahora que vivo sin dinero porque tengo lo que quiero».

Como por todos es sabido, las formas de comunicación han ido evolucionado constantemente y con ellas la forma de relacionarse. Con el nacimiento de Internet, el trueque no podía quedarse atrás, hasta llegar al “e-Trueque”. El e-Trueque facilita la labor de búsqueda y localización de los mejores candidatos para realizar el trueque gracias a la globalización que supone Internet. Actualmente en la red existen plataformas que facilitan el contacto gratuito entre empresas o particulares que desean intercambiar sus productos o servicios, como es el caso de Truekenet.

EL TRUEQUE EN EL MUNDO

Written by TRUEKENET
febrero 12th, 2010

El arte del canje permite conseguir más bienes y servicios que el dinero. El único límite es el que uno se impone.

El trueque fue el primer sistema que enfrentó al dilema económico del hombre: ¿Cómo satisfacer sus múltiples necesidades con recursos escasos? Al crecer el comercio el trueque se complicó. Como la necesidad es la madre del invento se creó un común denominador del valor y medio de pago: el dinero, muy útil pero que trajo sus propios males: falsificación, tipo de cambio, robos; aunque  lo peor fue que se convirtió en un fin en sí mismo.

Préstamos usurarios, fraudes, etc. mostraron su cara negativa. Además los financistas lo alejaron del emprendedor para generar su propia  industria del dinero. En 1916 Gesell propuso un impuesto al efectivo, para que cueste tenerlo y que circule produciendo riqueza. Se apoyó en una experiencia exitosa en Austria, que su Banco Central luego prohibió.

¿Dónde hay un mango?, la obra de Canaro de 1930 muestra que las crisis existieron siempre. El valor de una persona se nota en la adversidad. Imagínate un naufragio en el cual perdieras todos tus bienes: como el Ave Fénix dependerías de ti mismo.

Hay dos modos de crecer: hacia fuera, acumulando, o hacia adentro, hallando al genio que todos tenemos. Ir desde lo interno a lo externo, con un pensamiento libre, no moldeado por la propaganda, es poseer una usina propia que potencia lo que uno es, sabe y tiene; como una moneda de trueque.

El trueque decayó por su defecto de origen: la difícil coincidencia del deseo de las partes. Por ejemplo, en  la última crisis Argentina mucha gente se asoció a clubes de trueque. Al caer el empleo el dinero había desaparecido de los hogares, generando recesión en los negocios. Los políticos no aprovecharon la oportunidad y prefirieron recurrir al  asistencialismo en lugar de experimentar con fábricas sociales derivadas de los clubes de trueque.

En su libro Mi vida sin dinero, Heidemarie Schwenner lo explica. Ella vendió o regaló lo que tenía, dejó su profesión y renunció a la jubilación. Vive en casas de turistas cuando viaja a cambio de cuidarlas, consigue alimentos en trueque por limpieza y el resto lo obtiene a través del centro “Da y Toma”, que fundó. Lo que para ella fue romper con el consumo tradicional, para el prosumidor (mezcla de productor y consumidor) significa supervivencia.

La lógica del trueque es simple, pudiendo elegir, nadie pagaría con dinero: a) porque el dinero es neutro, en cambio en el canje existe una ganancia, b) porque los excedentes de inventario se venden sin bajar los precios, capitalizando la capacidad ociosa sin dañar la distribución, ni la imagen.

La dificultad del trueque es encontrar la media naranja. Pero la necesidad creó el invento: el trueque multilateral, donde el canje no se realiza entre dos sino con una red abierta.

En EEUU, Barter (que significa permuta en inglés) fue imparable. Gillete, Du Pont, Texaco, Philips Morris recurren al intercambio, junto a otras entidades del Fortune 500, el ranking de empresas estrella. IRTA (la internacional de trueque) opera en 40 países. También florecen consultoras de trueque cobran solamente sobre las transacciones que concretan.

El trueque puede ser parte de estrategia de marketing personal ante la tercerización del trabajo y pueden usarlo los países deudores para canjear deuda externa por educación, una oportunidad para todos, porque la inversión en educación es la única que puede garantizar a largo plazo el pago de la deuda a través del desarrollo sustentable.

Educar es el medio para transferir autonomía y oportunidades, y el trueque entrena la inteligencia. Sin trueque se desperdician recursos y hay pérdidas, como los casos de aviones con asientos vacíos u hoteles con habitaciones libres.

El tiempo no espera, en muchas actividades lo que no se usa se pierde. Einstein dijo: “Si tuviese la opción en la vida, me convertiría en trocador de cosas. Esa sería una noble profesión”. Enseñemos a conseguir lo que se desea con lo que se sabe o se tiene y sin usar el dinero. Einstein también expresó: “La imaginación es más importante que el conocimiento”.

Doctor Horacio Krell. Director de Ilvem y secretario de relaciones internacionales de la UAF (Unión Argentina de Franquicias).